Historia

BelenUC nace al alero de la celebración de los 2000 años del cristianismo, momento en el cual el Papa Juan Pablo II hace un llamado especial a todas las universidades del mundo para que fueran “gestoras de un nuevo humanismo, caracterizado por el respeto a la persona humana, la paz, la justicia y la solidaridad”. Ante esta invitación la Pontificia Universidad Católica, por medio de su Dirección de Solidaridad y Misiones de la Dirección General de Pastoral y Cultura Cristiana funda en el 2001, un proyecto de carácter permanente para que así, los sectores más necesitados de nuestra ciudad tengan un nuevo nacimiento, que puedan surgir y transformarse en un nuevo Belén.
El proyecto se caracteriza por no limitarse en un número de días, sino que hacerse constante y crear con esto lazos perdurables a través del tiempo. Por otra parte, al enmarcarse en el ámbito universitario, invita a la ayuda desinteresada por parte de alumnos, profesores y funcionarios en sus áreas de conocimiento.
El proyecto solidario Belén de Macul es el primer desafío educacional. Con talleres en colegios, sedes sociales y parroquias como asesoría jurídica, reforzamiento escolar, comunidades de vida, Escuelas para Adultos, prevención de enfermedades, entre otros, los voluntarios dan su tiempo y capacidades para servir a aquellos vecinos del Campus San Joaquín y con esto generar el sentimiento que la universidad no sirve solamente para aprender sino que también para servir.
Para el año 2002, el proyecto inaugura la Casa Belén y el proyecto solidario Belén en la comuna de Santiago. La primera se muestra como un apostolado para jóvenes universitarios que quisieran dar un paso más en su entrega; vivir en comunidad durante un tiempo, en la comuna de Macul y participar en distintas actividades solidarias y tiempos de reflexión. El segundo es la ampliación de lo que se estaba realizando en la comuna de Macul y la aproximación con aquellos alumnos, profesores y funcionarios de los campus de Casa Central, Lo Contador y Oriente.
Con más de de 550 voluntarios en el año 2007, repartidos en sectores de Macul, La Chimba, Quinta Normal, San Joaquín, San Ramón y Santiago Centro, el proyecto se consolida en sus tres áreas fundamentales: educación, capacitación y formación. Con esto se logra crear puentes entre distintas realidades.
En el transcurso del tiempo, BelenUC toma un nuevo rumbo, que busca abrir las puertas de la casa de estudios hacia todos y generar así una comunidad más duradera y cercana a la vida universitaria como tal. Es por esto que sus talleres de recreación, capacitación y formación los días sábados, la Escuela de Adultos de Macul, los Preuniversitarios tanto en San Joaquín como Casa Central se realizan en las mismas salas que los estudiantes de la educación superior ocupan para su formación. La única excepción es la Escuela de Adultos de la Chimba, en Recoleta, que se mantiene en un colegio por la petición de los vecinos.
Para el año 2011, a diez años de la fundación de BelenUC, se busca consolidar lo entregado por las generaciones anteriores y también seguir entregando de la mejor forma posible y con compromiso, la educación tanto para niños, jóvenes y adultos. El Papa Benedicto XVI, desde la conferencia en Aparecida el año 2007, nos ha llamado a profundizar en el discipulado a Cristo antes de emprender la misión educativa a la cual estamos llamados. Acorde a esto, BelenUC procura ahondar en nuestras raíces cristianas para dar una auténtica educación a quienes más lo necesitan, considerando su responsabilidad cara al desarrollo humano y espiritual que el país necesita.












